¿Cómo cocinar el chuletón de vaca rubia gallega?
El chuletón es la pieza estrella de la vaca. Comer un buen chuletón es una experiencia para los sentidos, y la vaca rubia gallega es una de las mejores carnes que podemos encontrar en el mercado.
Podemos preparar el chuletón de rubia gallega de dos maneras: a la parrilla o a la plancha. Si lo hacemos en la plancha, esta debe de estar muy caliente. Si lo vas a hacer a la parrilla, debes intentar que coja temperatura por el centro.
Puedes prescindir del aceite, y aprovechar la grasa que contiene el chuletón de rubia gallega para engrasar la plancha y de esa forma evitar que se pegue, a la vez que potenciamos su sabor. Evita darle más de una vuelta a la carne.
Y por último, para condimentar tu chuletón de vaca rubia gallega, con un poco de sal y pimienta es suficiente.
Salsas y guarniciones para el chuletón de rubia gallega:
Nuestro chuletones de rubia gallega, con su alta calidad y excelente sabor, no necesitan ninguna añadido para que los puedas disfrutar plenamente, pero si prefieres agregar algún condimento o guarnición (a parte de la sal y pimienta que te hemos comentado en el apartado anterior), aquí te ofrecemos algunas sugerencias:
SALSAS
Para los que sienten que no se puede comer una carne de rubia gallega sin una buena salsa, estas son las que mejor combinan:
Granos de pimienta: Prepárala con mantequilla, caldo de carne y nata para cocinar. Puedes escoger entre cualquiera de los tipos de pimienta que hay en el mercado (la negra, la blanca y la verde son las más conocidas, pero hay más) o prepararla con varias de ellas mezcladas.
Barbacoa: La clásica. Sus ingredientes incluyen salsa de tomate, especias, edulcorantes, miel, soja, vinagre…
Chimichurri: Salsa originaria de Argentina pero muy extendida en España, sus ingredientes principales son el ajo, perejil, aceite, ají, vinagre y sal. Puede contener más especias secas como orégano, tomillo, comino, pimentón, mostaza en polvo, etc. El punto picante se lo da el ají o la pimienta de Cayena, lo que hará que la salsa sea más suave o más fuerte.
Mantequilla saborizada: Crea tu propio sabor añadiendo los ingredientes que prefieras (chile, cilantro y lima, o rábano picante y cebollino) a una base de mantequilla elaborada con sal, pimienta, ajo y perejil.
Bearnaise: Salsa clásica francesa, se elabora con mantequilla y yema de huevo, condimentados con estragón y chalotas cocidas en vinagre o vino blanco.
Pesto: Aunque el más conocido es el pesto de albahaca para pastas, lo cierto es que podemos elaborarlo con otros ingredientes que combinen mejor con la carne, como el tomate, y una mezcla de berros, chile y avellanas.
GUARNICIONES
Si crees que tu plato no está completo sin una buena guarnición, acompaña tu chuletón de rubia gallega con estas sugerencias:
Patatas: clásico entre los clásicos. Las más típicas se fríen en sartén o freidora y se ofrecen crujientes. Pero también las podemos presentar en puré (añadiendo ajo, mostaza, rábano... quedarán deliciosas). Al horno también es otra opción, por si prefieres que no tengan tanta grasa. Algo más ligeras también son las batatas fritas: preséntalas en rodajas, y también las puedes hacer en el horno. Y por último, simplemente aliñándolas con aceite de oliva y vinagre, las puedes ofrecer como ensalada.
Champiñones: Acompañamiento típico también, los puedes preparar de varias formas, entre ellas: asados, con crema o endulzados.
Verduras al horno: Muchos dicen de ellas que son la guarnición perfecta: pimientos, berenjeas, judías verdes, calabaza, calabacín... añade las que más te gusten, salpimentar, un poco de aceite de oliva y al horno!
Macarrones con queso: Con añadir una pequeña ración al lado del chuletón es más que suficiente.
Ensalada de queso y cebollino: Se hace una ensalada con queso (más sabroso si es cheddar), y mostaza, y se añade condimento al gusto (sal, pimienta, ajo...)
Aros de cebolla: Sabrosos y crujientes, esta guarnición no es la más sofisticada, pero combina con cualquier carne y nos saca de un apuro.